Una publicación sin adónde ir es solo una publicación bonita. Describe tu oferta y Advanza te escribe una página lista con su formulario — y cada consulta llega a tus contactos.
Las páginas son lo que todo el mundo tiene intención de crear y nadie encuentra un fin de semana para hacer. Esta lleva, como mucho, una tarde.
Di qué ofreces y para quién. El titular, los argumentos, las preguntas que siempre hace la gente y el botón vuelven todos ya redactados.
Alguien lo rellena y ya es un contacto — en el mismo espacio de trabajo que la campaña que lo envió. Sin exportar, sin hoja de cálculo, sin copiar y pegar.
La mayoría de la gente que toca tu publicación está en el móvil. La página está pensada para eso desde el principio, así que no hay una segunda versión que crear.
Oferta clara arriba, argumentos debajo, una sola cosa que hacer. No un lienzo en blanco pidiéndote que seas diseñador a las diez de la noche.
Cuatro pasos, sin software de diseño y sin nadie a quien esperar.
Para quién es, qué reciben y qué quieres que hagan. Una frase o dos bastan para empezar.
Titular, argumentos, las preguntas que siempre hace la gente y el botón — todo maquetado y listo para cambiar.
Añade los campos que de verdad vas a usar. Cada pregunta de más es un motivo más para que alguien se vaya.
Obtienes un enlace real. Ponlo en la publicación, el email o el anuncio — y las consultas vuelven a ti.
Rápidas de publicar, honestas sobre lo que piden, y conectadas con todo lo demás que llevas en marcha.
Una página entera a partir de un breve brief, en vez de un cursor parpadeando sobre un lienzo vacío.
Argumentos, preguntas frecuentes, ofertas, testimonios, llamadas a la acción — añade lo que necesites y sigue adelante.
Pregunta lo que realmente necesitas saber, y nada que nunca fueras a leer.
Cada envío crea o actualiza un contacto. Sin integraciones que montar, sin una tercera herramienta que pagar.
Publicada con un clic, lista para pegar en una publicación, un email o un anuncio.
Tus colores, tu forma de hablar, tu tono — no una plantilla con la marca de otro.
Revisa la vista de móvil y la de escritorio antes de mandar a una sola persona.
Quién la rellenó, qué dijo y qué campaña la envió — todo en el registro.
Los enlaces etiquetados te dicen si las consultas vinieron de Instagram, del email o de otro sitio totalmente distinto.
Empieza gratis, describe la oferta y lee la página que te escribe. Publícala cuando estés contento con ella — no antes.